Cada chica sueña con ser bella. El maquillaje ayuda a resaltar las ventajas y ocultar algunas desventajas. Sin embargo, en primer lugar, para lucir bella, hay que tener una piel saludable y bien cuidada. Estamos dispuestos a todo para mantener el rostro joven y bello. ¿Pero de verdad hacemos todo para lograrlo?

1. Eliges mal los cosméticos

Para cuidar tu rostro, tal vez lo más importante sea eligir bien los cosméticos. En primer lugar, debe coincidir con tu tipo de piel. En segundo lugar, estar de acuerdo con tu edad. Un método de cuidados mal elegido puede dañar tu piel. Si tienes dudas, un cosmetólogo te puede asesorar para escoger los cosméticos adecuados. Cuando ya hayas encontrado un tipo de cuidados que le va bien a tu piel, no hagas experimentos. Cambiar de cosméticos muy seguido puede causar problemas con la piel.

2. Olvidas la importancia de la protección solar

Los cosmetólogos recomiendan elegir para el cuidado diario en verano las cremas con la protección solar no menor a 15SPF, incluso si no pasas mucho tiempo al sol. Las chicas con piel clara y sensible deben usar estas cremas constantemente. Esto reducirá el daño que causa la luz ultravioleta y ayudará a evitar las arrugas y manchas de edad prematuras. Si en tu región hace mucho calor, opta por las cremas con la protección solar no menor a 30SPF.

3. Intentas «secar» la piel grasa

Muchos cometen un error secando la piel grasa con lociones que contienen alcohol o lavándose la cara muy seguido. El efecto es totalmente opuesto: la piel empieza a producir más grasa. Se deshidrata y empieza a descamarse. Paradójicamente, para devolver a la piel el balance natural, los cosmetólogos aconsejan usar aceites naturales, por ejemplo, el aceite de semillas de uvas o jojoba.

4. Aplicas la crema sobre la piel húmeda

Algunas personas creen erróneamente que aplicar la crema justo después de lavarse la cara ayuda a la piel a mantener la humedad. En realidad, es un mito. Es mejor utilizar una toalla para que absorba el exceso de humedad, aplicar un tónico facial, dejar que se absorba y aplicar la crema a la piel ya seca. Una crema y el tónico bien elegidos humectarán la piel adecuadamente y sin exceso de agua.

5. Usas cosméticos muy espumosos

No optes por geles faciales que producen mucha espuma. Es la señal de que contienen componentes que empeoran el estado de la piel. Opta por cosméticos que producen el mínimo de espuma. Una piel seca y sensible se puede limpiar sin lavarse la cara usando agua micelar, y para la piel grasa se puede elegir una espuma suave.

6. Te lavas la cara con agua demasiado fría o caliente

El agua demasiado caliente o fría puede dañar la piel. La temperatura óptima para lavarse la cara es ligeramente tibia. Este tipo de agua purifica bien tu rostro y no daña la piel.

7. Te pones demasiado polvo compacto

Muchas chicas abusan del polvo compacto en época de calor. Sí, tal vez sea una solución temporal para ocultar el brillo, sin embargo, esta solución tapa los poros y empeora el estado de la piel. Es mejor usar servilletas de esteras, eliminan el exceso de grasa sin dañar la piel.

8. Cuidas mal la zona alrededor de los ojos

La piel alrededor de los ojos es muy sensible y requiere cuidados especiales. Para esta zona hay que usar cremas especiales. Aplícalas con movimientos suaves masajeando del extremo exterior hacia el interior abajo y luego desde el extremo interior hacia el exterior arriba. Regla importante: no apliques crema en los párpados movibles.

9. Olvidas tus labios

Los labios secos y escamosos arruinan el aspecto general de la cara. Para que luzcan bonitos y bien cuidados, no olvides humectarlos con un bálsamo o labial higiénico.

10. Duermes con la cara sobre la almohada

Muchos se acostumbran a dormir de lado o boca abajo, de tal forma que el rostro esté sobre la almohada. Sin embargo, no está bien para la piel. Cuando durante el sueño nocturno la piel se siente oprimida, le pueden salir arrugas. La posición óptima para dormir es de espaldas. Así la piel respira mejor y se mantiene lacia.

11. Estiras tu piel cuando te maquillas

Solo se deben aplicar cosméticos con movimientos ligeros circulares en las líneas de masaje. De esta forma la piel se estirará menos. Las líneas de masaje pasan del centro del rostro hacia los extremos.

12. Cambias muy de vez en cuando las fundas de tus almohadas

Los cosmetólogos aconsejan cambiar las fundas de las almohadas varias veces por semana ya que éstas absorben el sudor. Esto hace que sobre su superficie empiecen a multiplicarse las bacterias. La piel del rostro puede reaccionar con irritaciones, especialmente si tienes piel grasa o problemática.

13. No usas tónico

Después de lavarse la cara con agua y antes de aplicar la crema hay que pasar necesariamente un disco de algodón con tónico por la cara. Restablece el equilibrio PH de la piel, reduce los poros y ayuda a la crema a penetrar en las capas más profundas de la piel.

14. Te tocas la cara a menudo

En el transporte, en la calle, en el trabajo, estés donde estés, procura no tocar tu piel y no recargar tu rostro sobre las manos. Te arriesgas a pasar las bacterias de tus manos sucias a la piel del rostro.

15. Te alimentas mal y tomas poca agua

La comida grasosa, el exceso de dulces y horneados puede empeorar el estado de la piel. Los cosmetólogos aconsejan: para tener una piel saludable, come más frutas y verduras y sustituye las sodas por agua pura.
Para que tu piel goce de buena salud, tu organismo necesita obtener las vitaminas del grupo B. Para eso, incluye en tu ración espárragos, manzanas, zanahorias, hígado. El zinc juega un papel importante. Puedes abastecer sus reservas consumiendo huevos, mariscos, semillas y frutas secas.

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