La primera dama, Michelle Obama, presentó a su marido. El discurso del mandatario marca el cierre de la Convención Demócrata, en Charlotte, Carolina del Norte. El presidente revela sus planes para revitalizar la economía del país.
Barack Obama, que busca la reelección, llegó al podio del Time Warner Arena a las 22:20 locales (02:20 GMT del viernes), en un complejo con capacidad para 15.000 personas en el centro de Charlotte, Carolina del Norte.
La aceptación oficial del presidente como candidato demócrata y su discurso marca el fin de la cumbre de su partido, que desde el martes convocó a 6.000 delegados, figuras como Bill Clinton y Julián Castro y militancia de calle para escuchar los argumentos a favor de un segundo gobierno, enfocado a mejorar las bases sociales para impulsar la economía y fortalecer a la mayoritaria clase media.
"Acepto la nominación a presidente de los Estados Unidos", afirmó Obama ante una audiencia que lo aclamó pidiendo "cuatro años más" para el mandatario.
"Michaell, te quiero tanto", comenzó su alocusión. Obama recordó que la primera vez que se subió al podio de una convención demócrata fue ocho años atrás, cuando no era más que un candidato a senador desconocido que "habló de esperanza, no de optimismo ciego, sino de esperanza frente a las dificultades. Ocho años más tarde, esa esperanza ha sido puesta a prueba por los costes de la guerra, por una de las peores crisis en la historia y por un estancamiento político que nos ha dejado preguntándonos si todavía es posible afrontar los desafíos de nuestros tiempos". Se refería a los problemas afrontados durante su primer mandato y al cansancio que, reconoció, provoca en todos una nueva batalla electoral.
Aun así, Obama defendió la necesidad de acudir a las urnas el 6 de noviembre y advirtió de que esta cita electoral es la más importante de toda "una generación" porque en ella los electores deberán elegir entre dos visiones "fundamentalmente distintas" para el futuro del país.
En el podio, la sorpresa fue la congresista Gabrielle Giffords, quien era una estrella demócrata en ascenso cuando en enero de 2011 en Tucson, Arizona, resultó gravemente herida en la cabeza por un joven que abrió fuego en un mitin. Su discurso generó vítores y lágrimas entre los presentes.
De su lado, el vicepresidente Joe Biden recordó que el Gobierno actual recibió a un país en crisis. "Un movimiento en falso y se caían los bancos", rememoró.
También habló sobre el rescate a la industria automotriz. "General Motors y Chrysler estaban al borde de la quiebra. Pero lo importante no eran los autos, sino la gente que los fabricaba. Si no nos poníamos a tarbajar, ya no habría ninguna industria que salvar. Romney, en cambio, no entendió la importancia de salvar a los trabajadores del sector automotriz", aseguró. Y concluyó: "Aún así, hemos creado 4,5 millones de puestos de trabajo en el sector privado en los últimos 29 meses”.
En las afueras del Time Warner Arena, miles de simpatizantes de Obama demostraron su decepción por no poder presenciar en vivo el discurso, dada la poca capacidad del estadio.
"Quiero simplemente expresar lo mucho que lamento que no podamos estar juntos en el mismo lugar cuando pronuncie mi discurso de aceptación esta noche", afirmó el presidente más temprano, tratando de consolarlos. "Sé que es decepcionante", dijo a los más de 65.000 simpatizantes que contaban con tickets para participar en el evento que se realizaría en el Bank of America Stadium.
Fuente: Infobae - AFP - EFE - Reuters
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