Podemos pensar que nuestros cerebros están básicamente fuera de sí durante el sexo oral, pero esa es solo la mitad de la historia. Resulta que incluso cuando estamos recibiendo una gran acción bajo el cinturón, aún experimentamos acciones menores en nuestros cerebros.

Ninguna podría calificar como “pensamientos profundos”, pero acá están las 9 cosas que piensan los hombres mientras reciben sexo oral.

1 “Debería ayudar de alguna manera”. Solemos estar a cargo o, al menos, dividir tareas. Pero ahora, de repente, nos sentimos totalmente impotentes. Aunque es el mejor tipo de impotencia, sin ninguna duda, pero sentimos que debemos estar haciendo algo. Entonces, si podemos meter nuestras manos entre tus piernas, lo haremos; si podemos agarrar un seno también funcionará. O , simplemente, acariciaremos tu espalda y te daremos algunas palabras para alentarte, o quitar el cabello de tu rostro.

2. “¿Cómo puedo ver mejor desde aquí?”. Aunque nos gusta mucho como se siente el oral, también nos gusta mirar lo que pasa ahí abajo. Esto es como una porno de alta calidad y en primera fila, y nosotros estamos, básicamente, co-protagonizándola. Entonces, cuando tu chico hala tu cabello hacia atrás no es solo porque quiere estar sudado, sino que quiere tener una vista no obstaculizada de la acción. Así que si quieres jugar un poco, puedes mirarlo directo a los ojos o bajar la velocidad; cualquier gesto que hagas no pasará desapercibido.

3. “Desearía poder filmar esto”. De nuevo: nos gusta mirar. Y cuando sucede que tenemos una buena vista de la acción, el ángulo es correcto, hay buena iluminación y no hemos descuidado nuestro vello púbico por seis meses, tan solo queremos recordarlo.

4. “Por favor, que no haya ningún olor desagradable ahí abajo” Si olvidamos bañarnos después del gimnasio, si ese día fue particularmente húmedo, o si hay alguna otra razón por la que podamos tener olores fuertes, perdón.

5. “Ok, ok, detente antes de que sea muy tarde”. Si esto es solo un juego antes del acto principal, significa que debemos tener un poco más de control. Así que desde el momento en el que sientas que estamos tratando de alejarnos de tu boca, detén el acto. Un poco más de oral y cruzaremos el punto del que no hay vuelta atrás.

6. “¿Cuándo fue la última vez que le hice sexo oral a ella?”. No es que solo demos cuando recibimos, pero una felación es un buen recordatorio para indicarnos que deberíamos estar haciéndote sentir igual de bien. Después de todo, no queremos ser egoístas en la cama. Informa CuentoNoticia

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